La visión de lo anatómico

La visión de lo anatómico

Carlos Plasencia

Abstract: La constatación del cuerpo como elemento de relación con el mundo y en consecuencia, su identificación con el existir, ha generado a lo largo de la historia un conjunto de disciplinas (académicas o no) destinadas en parte o en todo a ocuparse tanto de él como del hecho que significamos. Los artistas han utilizado el cuerpo desnudo como un instrumento de expresión de primerísimo orden, y cuando en su momento lograron entrar dentro de él, intentando superar impedimentos y restricciones, se convirtieron en necesarios colaboradores de la ciencia. Aunque a algunos nos resulte obvia la observación, se ha escrito que sin el dibujo hubiera sido imposible la anatomía como disciplina científica. 

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La visión de lo anatómico

 

Extracto1


Decía Leonardo en su Introducción a la anatomía, refiriéndose a los efectos emocionales vinculados a la disección anatómica y a la repulsión que puede provocar un cadáver abierto con la intención de indagar en él y comprobar lo que son sus órganos, vísceras y músculos, que: “... si tú tienes afecto por esas cosas, quizás la repugnancia te hubiera impedido hacerlo; y si esta no lo hubiera hecho, quizás hubiera sido el temor a encontrarte de noche en compañía de los muertos descuartizados y desollados, horribles a la vista; y si aún eso no fuera una obstáculo para ti, quizá te falte el buen sentimiento que se precisa para esta representación”. En la lección pública del doctor Pieterszoon Tulp el impacto emocional que advierte Leonardo está disminuido. La "repugnancia" a la que se refiere se supera no solo porque Rembrandt posea el "sentimiento" preciso, sino porque en la época impera una percepción vesaliana del cuerpo como "producto del artesano divino" muy generalizada en el siglo XVII que influye en la mirada conectado con ello, y donde lo "horrible a la vista" se mediatiza por una aceptación secularizada de la muerte que tiene que ver con el desarrollo del pensamiento racional. El propio Rembrandt en una carta, habla con exaltación de esta pintura y se jacta de su belleza y compostura. No en vano el cuadro presenta un evidente contenido emocional que supera, incluso, el hecho de su objetiva profundidad como imagen, y que empuja al pintor a volver de nuevo sobre el tema veinticinco años después, con un segundo cuadro con el mismo motivo en el que representa una nueva lección de anatomía a cargo del doctor Jan Deyman, sucesor de Tulp, que con la ayuda de un asistente y, al parecer, de otros personajes que están fuera de lo que queda del cuadro original, realiza una disección de la cabeza. De esta obra, semidestruida por el fuego en 1723, solo se conserva un fragmento en el que solo se ven las manos de Deyman sujetando un bisturí sobre el cráneo abierto de un tal Joris Fontein, ajusticiado por ladrón. El médico está acompañado del citado ayudante que, sujetando el casquete óseo de su cabeza nos muestra un gesto relajado e impide que la escena se nos ofrezca a la contemplación como si de una imagen de devoción se tratara, alejándonos de una visión de Christo in scurto que evoca el cuadro por la semejanza de disposición entre el cuerpo del desgraciado ladrón muerto y la conocida figura yaciente de la Lamentación sobre Cristo muerto de finales del siglo XV pintada por Andrea Mantegna.



Extracto 2


Esto último llamó la atención del director de cine Ridley Scott para solicitar su colaboración y decidirse de esa manera a realizar una película de ciencia ficción, convertida hoy en un clásico del género: Alien (1979). Un libro, Giger’s Necronomicon, publicado en 1977 que recogía una serie de pinturas de Giger realizadas durante los años setenta, que Dan O’Bannon, guionista y coautor del argumento de Alien, le hizo llegar a R. Scott, permitió que este encontrara lo que andaba buscando para poder materializar no solo a la monstruosa criatura que iba a protagonizar el film, sino al mundo que la acogía. Tanto es así que una vez contratado para colaborar en la película, Giger, ni siquiera tuvo que emplearse a fondo en el diseño del personaje: las pinturas Necronom IV y V sirvieron para ello, sí lo hizo para dar forma al resto de componentes que permitían concretar formalmente su mundo, y al que, innegablemente, se debe gran parte del mérito del film. Un óscar premió su trabajo y su talento, y el éxito del film a escala mundial, tanto posibilitó popularizar su imaginario universo como cercenó la probabilidad de observar su talento artístico desde una dimensión artísticamente más amplia. Admirador de Salvador Dalí y lector empedernido de Lovecraft, Giger es etiquetado por algunos críticos como "surrealista y pintor de lo horrible", aunque a él, le gusta ser conocido como el creador de la biomecánica como concepto estético, algo que nos permite considerar certera la influencia que le atribuimos. 

  • 01. Autor/a/es: Carlos Plasencia Climent
  • 02. Título del contenido: La visión de lo anatómico
  • 03. Palabras clave: Cuerpo humano, imagen anatómica, cabeza ósea, dibujo
  • 04. Fecha de publicación en DEFORMA Cultura Online: 16/06/2012
  • 05. ISSN de esta publicación: 2254-2272
  • 06. Revisado por pares: Si
  • 07. Idioma de publicación: Español
  • 08. Número de páginas: 5
  • 09. Formato de archivo: PDF descargable (284 KB)
  • 10. Contenido con imágenes: No
  • 11. Precio y moneda: Descarga libre
  • 12. Licencia del contenido: Distribución exclusiva en DEFORMA Cultura Online
  • 13. El contenido publicado es inédito: Si
  • RESULTADO REVISIÓN POR PARES: ●●●○ Relevante

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